martes, 29 de septiembre de 2015

Los caballos




Poco a poco, desde mi llegada, voy conociendo personas, costumbres y tradiciones de la zona, que me han permitido descubrir la pasión que el mundo del caballo despierta por esta comarca, sin olvidarnos, claro está, del toro y los encierros. 


A veces escucho el relinchar de los caballos que hay en la cerca, junto a mi casa, me gusta acercarme a ellos, saludarles y darles los buenos días, me agrada su cercanía, son animales nobles y creo que muy inteligentes.





The Moon




Imágenes tomadas desde Moraleja el 27/09/2015


Buena gente


Fotografía realizada por mi buen amigo J.M. Aguirre, prestigioso fotógrafo de Aranda de Duero

Ya llevo dos meses viviendo en Moraleja, y aunque me voy adaptando e integrando poco a poco, hay una cosa que ya sé con seguridad, y es que las gentes de este pequeño pueblo, al norte de la provincia de Segovia, son acogedoras, amables y han hecho que mis inicios en esta nueva etapa de mi vida, sean agradables y prometedores.

Quiero dar las gracias desde aquí a todos los vecinos que voy conociendo y que me han acogido con tanta generosidad y simpatía, han hecho que algo siempre arriesgado, como es la decisión de irse a vivir al ámbito rural, haya resultado sencillo, aunque tenemos por delante el frío y largo invierno,.Espero adaptarme y sobrevivir, para llegar con las mismas sensaciones que ahora tengo a la próxima primavera.


lunes, 28 de septiembre de 2015

El Clan de Los Brisqueros


El Bar de Moraleja
Raúl, alias "Ojos bonitos", es el empresario que gobierna, en la sombra, los teje-manejes del Bar de Moraleja y el más cercano al clan de los "Brisqueros"


Los domingos por la tarde, las calles de Moraleja se quedan desiertas, no se ve un alma por ningún lado. Solamente, en un lugar, al que pocos se atreven a acercarse, puedes encontrar ambiente y mucha adrenalina. Si decides acercarte, no puedo prometerte nada...

El Bar de Moraleja, regentado por un tal Raúl, alias "Ojos bonitos", abre puntualmente cada domingo, después de comer, para acoger a una gente del pueblo bastante peligrosa, como para decirles que no..

Es posible que esté poniendo en riesgo mi propia integridad con este reportaje, pero la vida es así, hay que estar en primera línea de fuego para poder contar cosas interesantes. He tenido que utilizar una cámara oculta para tomar estas imágenes, dada la agresividad que se respira durante la partida, no me gustaría estar aquí cuando termine...

Hoy voy a desvelaros la identidad del Clan de Los Brisqueros.

Anastasio, Alias "El Duende"
Victorino, Alias "El perdigones"
Emilio, Alias "El colorao"
Florentino, Alias "El sonrisas"
Mariano, Alias "El tranquilo
Bienvenido, Alias "El justo"
Creo que "El perdigones" se ha dado cuenta de que algo extraño estaba ocurriendo, tal vez haya escuchado el disparador de la cámara oculta, será mejor que me vaya intentando no despertar sospechas. Espero poder contaros el desenlace otro día...





domingo, 27 de septiembre de 2015

Fuentes de Cuéllar




Texto de Wikipedia

Fuentes de Cuéllar es una localidad del municipio de Cuéllar, al norte de la provincia de Segovia. Se encuentra ubicada a 891 msnm en un suave cerro al oeste de Cuéllar, del que le separan 8,7 km, y en el límite con la provincia de Valladolid. Por la zona discurren los ríos Cega y Cerquilla, y su nombre hace referencia a la cantidad de fuentes que posee la localidad, entre ellas, la de las Pozas, Hontanar, Trián y Santa Coloma. Contaba con una población de 43 habitantes, en 2013, según datos del INE.


Destaca desde los alrededores debido a situarse en un promontorio, siendo inconfundible para los que la conocen, la silueta de la iglesia de San Juan Bautista, un importante edificio de origen románico, remodelado a lo largo de los siglos y en el que se puede apreciar también el gótico y el renacentista. Además, a las afueras de la población se ubica la ermita del Humilladero, y junto a ella el cementerio.


Se celebran las fiestas patronales en honor a San Juan Degollado el penúltimo fin de semana de agosto (fin de semana anterior a las fiestas de Cuéllar), y también es tradicional la fiesta del Mayo, en la que los quintos colocan un pino en el centro de la plaza durante el mes de mayo.





lunes, 21 de septiembre de 2015

Vegafría



Textos de Wikipedia

Vegafría es una pedanía del municipio de Olombrada, pueblo al norte de la provincia de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Se encuentra a una distancia de 76 kilómetros de Segovia, la capital provincial. Esta localidad se agregó al municipio de Olombrada en 1970, siendo hasta esa fecha un municipio independiente.

Este pequeño pueblo viene experimentando últimamente un lento cambio en su fisonomía, debido a que de algunas ruinas van surgiendo poco a poco casas restauradas, que generalmente respetan los modos, estéticas y materiales autóctonos. A otros cambios sociales ha contribuido también la existencia, desde 2003, de la Asociación de Amigos de Vegafría, desde donde se impulsan nuevas y diversas actividades culturales que intentan cohesionar a sus vecinos y amigos, actividades que tienen su momento cumbre en las fiestas que la Asociación celebra durante la semana central del mes de Agosto.

Desde 1247 se llama Vegafría aunque antes se escribía separado, “Vega Fría” y actualmente se escribe junto. A mediados del siglo XX, esta localidad contaba con 276 habitantes.

El 12 de febrero de 1970 se decreta su incorporación al municipio de Olombrada.

Tras agregarse al municipio de Olombrada su población ha ido disminuyendo notablemente, debido a que la mayoría de los jóvenes han dejado el pueblo en busca de mejores oportunidades.

Pertenece a la Comunidad de Villa y Tierra de Fuentidueña, dándose el caso de que Olombrada está integrada en la de Cuéllar.

Vegafría es un pueblo que todavía conserva calles y plazas sin asfaltar, lo que no supone ningún inconveniente ni es motivo de queja ni reivindicación de nadie, ya que su Plaza Mayor, "El Pradillo", tapizada de césped y sin rastro de adoquinado ni asfaltado, supone un orgullo para sus habitantes.


Tienen gran importancia las bodegas típicas de la zona y la ermita del Santo Cristo del Humilladero. El edificio principal del pueblo es la iglesia de Santa María Magdalena, la cual se comenzó a construir en estilo gótico pero se remató con un artesonado mudejar, tal vez por falta de fondos. Destacan en el interior el retablo mayor, de estilo renacentista, con la talla de María Magdalena en el centro; y cinco pinturas de la vida de La Magdalena y la Pasión; así como varias obras de plata entre las que destaca la cruz gótica realizada en Segovia a finales del siglo XV.


En el siglo XIII, este municipio producía trigo, cebada, centeno, garbanzos, muelas y berros. Manteniendo también ganado lanar, vacuno y mular y criando caza de liebres, conejos y algunas palomas. Un siglo después, las producciones principales del término eran cereales, algarrobas y hortalizas y adquiriendo en los últimos tiempos un creciente impulso de cultivo de remolacha azucarera. A mediados del siglo XX en Vegafría se criaba ganado lanar, vacuno y porcino.

La patrona del pueblo es Santa María Magdalena y las fiestas en su honor se celebran el segundo domingo de Julio, día en que la población puede llegar a multiplicarse 8 o 10 veces.


La Asociación de Amigos de Vegafría celebra otras fiestas a mediados de Agosto y durante una semana completa, habiendo tenido muy buena repercusión en los medios escritos regionales las exposiciones preparadas los años 2005 y 2006.

La charca de Vegafría está formada por el agua que aportan diversos manantiales que hay en el subsuelo. Se la conoce por el nombre de Bebedero, ya que era donde antiguamente abrevaba el ganado.


Durante 20 años fueron a parar allí las aguas residuales del municipio, lo que produjo su contaminación. En el año 2006 se inició su recuperación realizando una limpieza de fondos y laderas y desviando las aguas residuales que ahora van a verter unos 150 metros por debajo de la charca, dejando que esta se alimente solo de las surgencias y aportes cercanos. En las inmediaciones de la charca y arroyo abajo se han plantado diversos árboles en las dos laderas. Todo ello ha conformado un nuevo entorno natural, que es visitado todas las tardes por gran cantidad de aves que se acercan a la captura de algunos insectos y otros animales acuáticos.

Sus aguas, junto con el de otras fuentes de la zona, como la de los Huertos, van a parar al arroyo Cerquilla. En dicha charca crecen plantas como espadañas, hierba de San Antonio y carrizo. También podremos observar ranas, sapos, culebras, patos y garcetas.



sábado, 19 de septiembre de 2015

19/09/2015




Merendando en la bodega



En la presentación de Moraleja, hablé brevemente del protagonismo que antaño tuvieran las bodegas que hay en la parte alta del pueblo, y aunque es una tradición venida a menos, ayer pude comprobar que sigue viva y con posibilidades de regeneración.



Seguramente no volverán a gozar de la salud de antaño, pero con un poco de suerte e interés, tal vez algún día podamos ver como resurgen del "olvido".


Ayer tuve mi primera merienda en una de las bodegas, invitado por Marcelino (que está en todas las salsas), Curro y Miguel Ángel, a los que agradezco desde aquí la invitación y el buen rato pasado en su compañía.

Unas sardinas a la brasa, una ensalada de tomate, de los de antes, y un guiso de almejas preparado por Marcelino, tuvieron la culpa. Es un rato de esparcimiento para compartir con los amigos (al margen de las viandas) y para echar unas risas. ¿Sabéis quien es el que anima el cotarro? ...



Por cierto, estaba todo buenísimo...






En la plaza del pueblo



Ya conocéis a Marcelino, el pintor de Moraleja, que vuelve nuevamente al blog para darnos a conocer el último proyecto en el que está trabajando. Con su permiso, me permito destripar lo que nos está preparando en la zona más céntrica del pueblo.


Esta preciosa obra de arte, adornará en breve, la Plaza de Moraleja, ¿qué os parece?, yo creo que tiene muy buena pinta...

Ayer por la tarde, en compañía de su buen amigo Curro, preparaban la pared con la cuadrícula necesaria para poder realizar el trabajo y, antes de que nos diéramos cuenta, ya estaba trazando los primeros contornos de uno de los personajes, es todo un crack.






Gregorio de Roa



Desde que estoy en Moraleja, en varias ocasiones, he oído hablar de Goyo. Parece ser que era una persona querida y respetada en el pueblo. El ya no está entre nosotros, nos dejó el año pasado, pero he conocido a Isabel, su hija, y hablando con ella hemos decidido darle un espacio en este blog para su recuerdo.



Gregorio de Roa, más conocido por Goyo, nació en la población vallisoletana de Tudela de Duero el 21 de marzo del 36, y 60 años más tarde, los quiebros del destino le llevarían a instalarse en Moraleja, donde acabó integrándose y ganándose el cariño y el respeto de los vecinos.

Siendo muy joven abandonó su pueblo natal para moverse por Barcelona y Bilbao, donde trabajaría como pintor y decorador. Cuando vivía en Bilbao, conoció a Marisa, una joven de Santander con la que formó una familia y tuvieron dos hijos.

Volvió con su familia a Tudela de Duero y allí pasó los siguientes 30 años de su vida, alternando su trabajo de decorador y pintor, con diferentes disciplinas artísticas y con su afición por el ciclismo, participando en el Club Ciclista de su pueblo.

El arte siempre estuvo presente en su vida, dejándonos a su partida un montón de pequeñas joyas, algunas de ellas dentro de su casa de Moraleja, a la que dedicó los últimos 20 años de su vida. En ella podemos ver constancia de una de sus pasiones, la pintura al óleo.


Goyo fue un hombre sencillo, sociable y buena persona, aunque no le faltaba su carácter, le gustaba ir a su aire y tenía su particular manera de abordar las cosas.

Al llegar a Moraleja, compró una vieja casa de pueblo, que con los años iría reconstruyendo y a la que acabó dando un estilo muy personal. Alternaba los trabajos de su casa con otros trabajillos esporádicos de restauración y carpintería.


Fui muy feliz en Moraleja decía, "estoy muy bien y muy tranquilo", tan tranquilo que no tenía teléfono, hasta que siendo ya "un poco mayor", los hijos le convencieron para hacerse con un móvil.


Las fotografías de Goyo no son mías, me las ha dejado Isabel para ilustrar esta entrada, así como todos los comentarios (yo no llegué a conocer a Goyo). Las imágenes de los dibujos, son fotografías que he tomado de parte de las joyas, antes comentadas, que nos dejó en su casa de Moraleja.


jueves, 17 de septiembre de 2015

Paseos a media tarde



Este es uno de los caminos que lleva hacia los pinares, está a la entrada del pueblo viniendo desde Olombrada. Es un paseo agradable y tiene una bonita vista del pueblo.





domingo, 13 de septiembre de 2015

Dámaso Bayón Gómez



Hace unos días que he conocido a Dámaso Bayón, estuvimos charlando un rato y me invitó a conocer la exposición "La vida de nuestros abuelos", en la que ha estado trabajando durante más de 20 años.

Le he planteado mi interés por hacerle unas fotos y poder publicar una breve reseña de su historia en el blog de Moraleja, a lo que amablemente ha accedido.




Tras visitar el lugar donde tiene expuestos sus trabajos, me ha invitado gentilmente a su casa, donde hemos podido charlar un rato tranquilamente, contándome algunas de las muchas experiencias de su vida.

Nació en Moraleja de Cuéllar (Segovia) el 28 de Abril de 1930. Es hijo de Dámaso Bayón Muñoz y Juana Gómez Arranz. Se dedicaban éstos a la labranza de sus tierras y a la venta ambulante.

Su vocación por la artesanía y el modelismo empezó cuando aún era niño, época en la que construía algunos de sus juguetes. Haciendo el servicio militar, en el arma de caballería, aprendió a trabajar el cuero (coser y reparar arreos, calzado,…). Después del servicio militar trabajó un tiempo con las subastas de cuero del ejército.

De joven trabajó, como sus padres, en la agricultura y la venta ambulante.

A principios de los 60 emigró con su familia a Valladolid y trabajó conduciendo camiones, primero en la empresa SAVA, después en otra empresa de transporte de vigas de hierro; y por último fue empleado otra vez en SAVA-PEGASO, hasta su prejubilación. 

A partir de su jubilación, en su tiempo libre, empezó a construir maquetas de carros a escala, que fue completando con otras relacionadas con la vida y los trabajos que se hacían en su juventud (arados, máquinas de veldar, carretillos, …).

Con estos trabajos participó en varias exposiciones etnográficas en distintas ciudades y pueblos de la región, pero fue en Valladolid, en el colegio Fray Luis de León donde, con ayuda de su hijo Demetrio, montó la exposición didáctica que titularon LA VIDA DE NUESTROS ABUELOS. Esta exposición reunía, en escenas bien estructuradas, 27 años de trabajo. Tuvo un gran éxito, durante los meses que estuvo abierta fueron muchos los grupos de personas que llegaban en autocar desde otras provincias para visitarla, sobre todo escolares, aparte de la gente de Valladolid.


Una vez acabada la exposición se trasladó ésta al lugar que ocupa ahora, en Moraleja de Cuéllar.

Aquí también ha tenido mucho éxito y ha sido visitada todos los años por un gran número de personas. En los primeros años se estableció en los meses de Julio y Agosto un horario de visitas. Ahora se abre, a petición, en los días que está la familia pasando las vacaciones de verano. 

Se mantiene montada durante los meses de Julio y Agosto, el resto del año se desmonta y se guarda para favorecer su conservación. 

Los elementos que forman las maquetas no se venden, tampoco se cobra por visitar la exposición.

Otra afición en la que ha destacado Dámaso es la música, tocando la dulzaina y la caja. Con la caja ha acompañado (tocando en certámenes, con grupos de danzas, fiestas… ) a algunos de los más famosos dulzaineros de la región, en especial a su hijo Jorge.

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