sábado, 1 de agosto de 2015

Moraleja de Cuéllar, un pequeño gran pueblo



Latitud 41, 25, 0  Longitud -4, 11, 0
40233 Moraleja de Cuéllar, Segovia, España





Dicen que los caminos del señor son inescrutables, y parece ser que algo de cierto debe tener el dicho. Moraleja de Cuéllar ha aparecido en el horizonte de mi ruta, un pueblo con un encanto indiscutible, sobre todo visto desde lo alto, junto a la cruz.

Sus gentes, amables y acogedoras, dan colorido a este rincón segoviano, que con su cercanía y sus costumbres, hacen de este pequeño gran pueblo un lugar interesante para ser visitado.

Tenemos a Marcelino con sus pinturas vivas, a Dámaso Bayón con la Exposición "La vida de nuestros abuelos" y también puedes acercarte por El Pico del Ángel, a ver las imágenes expuestas por el que está escribiendo estas líneas.




Lo demás, un bonito y tranquilo paseo por sus alrededores, una visita a las bodegas (si tienes suerte de conocer a alguien que te invite a merendar) o visitar la iglesia de Santa María Magdalena, que conserva algunos elementos románicos.




Los orígenes de esta "pequeña aldea", adscrita al Ayuntamiento de Olombrada desde 1.976, se remontan a principios del Siglo XIII, cuando era habitada por población musulmana.

Me dice Anastasio, de 92 años, "hubo un tiempo en el que había más de 100 vecinos, a 8 ó 10 por casa, echa cuentas...". Durante el Siglo XX, como en tantos otros pueblos de Castilla y León, vino la emigración a las ciudades y en la actualidad apenas cuenta con 40 vecinos permanentes.




Es mi intención conocer a las gentes de este tranquilo rincón segoviano, y si puede ser me gustará presentaros a los vecinos que vaya conociendo y quieran contarme algo para compartir con las personas que se acerquen a dar una vuelta por el blog de Moraleja de Cuéllar.



Vídeo con imágenes de Moraleja


1 comentario:

  1. Por si fuera de interés para usted o para los lectores de su web, tengo publicado el blog http://plantararboles.blogspot.com
    Un manual sencillo para que los amantes de la naturaleza podamos reforestar, casi sobre la marcha, sembrando las semillas que producen los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región.
    Salud, José Luis Sáez Sáez.

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